Mi soledad y yo...

Reflexiones y pensamientos sacados de la web y algunas de mis loqueras...

jueves, julio 27, 2006

CITY OF ANGELS


PREFIERO HABER TENIDO
UN AROMA DE SU CABELLO,
UNA CARICIA DE SU BOCA,
UN ROCE DE SU MANO,
QUE UNA ETERNIDAD SIN ELLO...

UNO...




Zed

Pensamiento

Usted es tan joven como su fe,
tan viejo como su duda,
tan joven como su confianza en si mismo,
tan viejo como sus temores,
tan joven como su esperanza,
tan viejo como su desesperación.-
Douglas Mac Arthur

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LA VIDA ES MUY BREVE


LA VIDA ES MUY BREVE

Solamente tienes una vida.

Haz de ella lo que puedas.

Hay días oscuros y días de luz.

Haz con ellos lo que puedas.

Solamente tienes una vida.

Disfrútala al máximo.

Porque si rechazas lo que Dios te ofrece,

entonces no tendrás mas vida.

Camina siempre de frente.

No retrocedas ante nada.

Cuando tropieces toma más fuerza,

y si el fracaso te visita.

Empieza de nuevo.

Nunca permitas que la cobardía ni el desánimo

estropeen tus destino.

Cuando te sientas triste, débil y sólo,

mira a tu alrededor y seguro

encontrarás una palabra de amor,

gente que te apoye.

Personas que te hagan sentir importante,

y que te devuelvan la vida en un instante.

Siempre conseguirás a alguien quien te escuche.

Quien te acompañe y te brinde una mano amiga.

Vuelve a ser dueño de ti mismo.

Reconcíliate con la vida.

Acepta lo que no puedes cambiar!

Alégrate,

llena tu espíritu de pensamientos alegres,

tu corazón de misericordia,

de dulzura y amor, tu boca de una sonrisa.

Y todo volverá a ir bien!

miércoles, julio 26, 2006

LAS RANITAS EN LA CREMA


LAS RANITAS EN LA CREMA

Un cuento, "Las ranitas en la crema" extraído del libro
"Recuentos para Demián" del autor Dr. Jorge Bucay.
Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema.
Inmediatamente sintieron que se hundían;
era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa
masa espesa como arenas movedizas.
Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar
al borde del recipiente pero era inútil,
solo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse.
Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar.
Una de ellas dijo en voz alta:
- No puedo más.
Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar.
Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor.
No entiendo que sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril.
Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez
siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.
La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo:
- ¡No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa.
Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento.
No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora.
Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar,
sin avanzar un centímetro. ¡Horas y horas!
Y de pronto... de tanto patalear y agitar, agitar y patalear...
La crema, se transformó en manteca.
La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó hasta el borde del pote.
Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.
... y tal cual la rana del cuento,
que el esfuerzo, la confianza, la perseverancia,
el coraje, el optimismo, sean quienes nos guien
y acompañen para seguir SIEMPRE ADELANTE.

viernes, julio 07, 2006

CONSTRUYE UN PUENTE


CONSTRUYE UN PUENTE

La verdadera reconciliación pasa por encima
de los malentendidos, el rencor y el propio egoísmo.
No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas adyacentes
cayeron en un conflicto,
era el primero de seriedad que tenían en 40 años
de cultivar juntos hombro a hombro,
compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas
y bienes en forma continua.

Esta larga y beneficiosa colaboración termino repentinamente.
Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo entre ellos
hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas
seguido de semanas de silencio.

Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis.
Al abrir la puerta encontró a un hombre con herramientas de carpintero.
"Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño,
"quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja
y yo pueda ser de ayuda en eso".
"Sí", dijo el mayor de los hermanos, "Tengo un trabajo para usted.
Mire, al otro lado del arroyo en aquella granja vive mi vecino,
bueno, de hecho es mi hermano menor.
La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros
y el tomó su buldózer y desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros.
Bueno, el pudo haber hecho esto para enfurecerme,
pero le voy a hacer una mejor.
¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero?
Quiero que construya una cerca, una cerca de dos metros de alto,
no quiero verlo nunca más."

El carpintero le dijo: "Creo que comprendo la situación.
Muéstreme donde están los clavos y la pala para hacer los hoyos de los postes
y le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho."

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó
la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.
El carpintero trabajo duro todo el día midiendo, cortando, clavando.
Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó,
el carpintero justo había terminado su trabajo.

El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó.
¡No había ninguna cerca de dos metros!
En su lugar había un puente
-¡un puente que unía las dos granjas a través del arroyo!-
Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.
En ese momento, su vecino, su hermano menor,
vino desde su granja y abrazando a su hermano le dijo:
"¡Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente
después de lo que he hecho y dicho!".

Estaban en su reconciliación los dos hermanos,
cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.
"¡No, espera!", le dijo el hermano mayor.
"Quedate unos cuantos días. Tengo muchos proyectos para ti".
"Me gustaría quedarme", dijo el carpintero,
"pero tengo muchos puentes por construir".