Mi soledad y yo...

Reflexiones y pensamientos sacados de la web y algunas de mis loqueras...

martes, febrero 28, 2006

UN HOMBRE DE DIOS


UN HOMBRE DE DIOS
Su fama de hombre de
Dios parecía no tener límites.
Cada mañana, una multitud
de fieles se conglomeraba a
su puerta ansiosa de escuchar
sus sabias palabras.
Pero la armonía de los discursos
de este rabino siempre se veía
interrumpida por un individuo
que no escatimaba en
contradecir lo que decía.
Cierto día, dicho individuo
cayó enfermo y falleció.
Los fieles se sentían contentos,
el rabino ya no sería más interrumpido.
Pero, para sorpresa general,
el rabino estuvo muy compungido
en el funeral.
Al ser consultado si era por la
muerte del impertinente, éste respondió:
"No, en lo absoluto, sé que él
está feliz en el cielo.
Estoy afligido por mí mismo.
Él era el único amigo que tenía;
su crítica me animaba a superarme,
y me temo que ahora...
voy a dejar de crecer".
Dicho esto, rompió en llanto.

Anthony de Mello S.J.